viernes, 10 de enero de 2014

CUENTOS DE ANITA LUNARES

LA PALOMA

Termina el último anuncio. En la pantalla del televisor aparece el presentador: alto, guapo, simpático, con don de gentes, sonriendo de oreja a oreja.
  - Hoy presentaremos en nuestro programa CURIOSIDADES, un caso realmente insólito - dice-. Una niña superdotada, de cuatro años de edad, ha amaestrado a una paloma que hace todo lo que la niña le ordena; verán ustedes, verán, verán - añade con voz musical  y sugestiva.
A continuación aparece la nena vestida de punta en blanco, que atiende al nombre de Verónica, acompañada de su papá también engalanado de etiqueta, y de la paloma, claro.
  - ¡Di tres! - ordena la niña a la palomita - y la palomita da tres golpes en la mesa con su pata derecha.
   - ¡Canta "El Tamborilero"!
   - La paloma gorjea la canción del tamborilero pero sin letra.
   -¿Dos más tres?
   - Cinco golpecitos que da la paloma.
   -¿Raíz cuadrada de cuatro?
   - Dos golpes con el pico en la mano de la niña.
   -Dos elevado al cubo?
   -Ocho picotazos en el brazo del padre de Verónica.
   -¿Raíz cúbica de ciento veinticinco?
   -Cinco aletazos encima de una silla.
La niña premia a la paloma con unas ciruelas pasas y unos sorbos de agua. Continúa la demostración con la mirada embelesada del padre a la hija.
   -¿Quién escribió "El Quijote"?
   -La paloma gorjea algo parecido a Cervantes.
El presentador aplaude entusiasmado haciendo las alabanzas pertinentes al espectáculo mientras el padre de Verónica se atusa el pelo y se recoloca la pajarita y los puños de la camisa.
La paloma comienza a resentirse y Verónica vuelve a incentivarla con otra toma de ciruelas pasas y agua.
   -Si las verduras se hierven con agua caliente, da un giro a la derecha, si no, gira a tu izquierda.
   -Giro a la derecha.
   -¿Beethoven se quedó sordo?
   -Gorjea un sí.
   -¿Qué río pasa por Sevilla?
   -Gorjeo de algo parecido a Guadalquivir, pero sólo parecido.
Los signos de cansancio del ave son evidentes y Verónica hace sentar al animalito en una pequeña mecedora para que descanse una rato mientras vuelve a premiarle con otra toma de ciruelas pasas y agua. La paloma se pone amarilla y se retuerce. El papá de Verónica comienza a inquietarse algo. La niña, como es superdotada, permanece tranquila. "Toma otra ciruelita"- dice al animalillo- y el animalillo la rechaza, (muestra signos evidentes de empacho). El espectáculo se interrumpe para dar paso a la publicidad. Termina la publicidad y en pantalla hacen su aparición el presentador y el padre de Verónica. Al fin sale la niña con la paloma que no responde a nada; más bien parece que se esté muriendo. La pobre se descompone y expulsa sus deshechos por arriba y por abajo encima del vestidito de la niña, que exclama:
   -¡Pápa! ¡Que la Palo ha gomitao y sa cagao encima de mi vestido!
El "pápa" se hiela pensando en el ridículo y, sobre todo, en que a lo mejor no les pagan nada en la tele por el incidente ocurrido. Se corta de repente la emisión del programa. Pero el cámara hace una jugarreta y enfoca al presentador que está escondido detrás de unas cortinas partiéndose de risa mientras exclama:
   -¡Vaya con los finos de pacotilla! ¡Por Dios, qué mal rato me han hecho pasar!
El comentario clandestino del presentador es oído, cómo no, por los familiares de Verónica que están en sus casas con los ojos sellados a la pantalla del televisor, y ponen una denuncia contra él. Al pobre presentador se le cae el pelo además de una sanción con suspensión temporal de empleo y sueldo, pero la familia de la Vero no recibe ninguna indemnización y, claro está, reclaman. ¡A ver para qué han ido ellos a la tele sino para cobrar una pasta!

No hay comentarios:

Publicar un comentario