lunes, 12 de mayo de 2014

CUENTOS DE ANITA LUNARES

EL PANADERO

- No toque el pan, señora, por favor.
- Tendré que tocarlo para ver si está tierno, ¿no?
- Pero, ¡por Dios!,si acaba de salir del horno. Aquí no vendemos pan de un día para otro. Además, es una falta de higiene andar sobando los alimentos que van a comer otros.
- Pues deme un guante y así no falto a la higiene.
-Aunque le de a usted un guante, oiga, si toca todas las barras las dejará aplastadas e invendibles.
- Pues usted bien que las toca sin guantes, que ya le he visto yo muchas veces cogerlas a montones, abrazadas y rozándolas con toda su ropa, oiga, cuando se las traen del obrador. Y luego nos las comemos. A ver si eso de la higiene sólo cuenta para los clientes. Le voy a denunciar.
- Haga lo que quiera, señora, pero no me haga perder más el tiempo- ¿El siguiente?
- Un pan para torrijas- El panadero sirve al siguiente cliente el pan pedido con la mano derecha cubierta de un guante de plástico y la izquierda sin nada. Guarda el pan  en una bolsa y cobra  cogiendo las monedas con la mano derecha, que es la enguantada.
- ¡Vamos! ¿Han visto ustedes?- dice a grito pelado la anterior-. Con el guante toca el pan y también las monedas. O sea, que nos comemos el pan con toda la porquería que lleva el dinero y que pasa de mano en mano. ¡Para cogerse una infección, oigan! Y me viene dando lecciones de higiene , a mí, que soy más limpia que la patena. ¡Vaya tipo! Ahora sí que le denuncio, que está la panadería llena de testigos. ¡Faltaría más! ¡Guardia! ¡Guardia!- grita la dama al guardia de barrio que anda por la calle- Quiero denunciar al panadero por falta de higiene.
El guardia toma nota, mientras informa a la "madama" que tiene que dirigirse a Sanidad a exponer sus quejas. La señora parte con paso firme y cabeza bien alta a cumplir su misión.
Mientras, el panadero impertérrito, sigue despachando utilizando el mismo sistema que hasta entonces había utilizado. Las gentes soportan las incorrecciones del "mesié" sin protestar. Aunque sí comentan entre ellos, sin que el panadero lo oiga:- " Tiene razón la señora, esto no está bien hecho, no deberíamos permitirlo"- "Ya..."-. Otros se encogen de hombros.
 Vamos, que el caso es que la cara la pongan los demás para nosotros quedar bien.
¡SIEMPRE QUEDAR BIEN!

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Pues sí. Tenemos miedo y somos cobardes e hipócritas. Es una lástima

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